
La
arcilla gredosa y difícil de trabajar de Tiedra, hacen de los
cacharros que tornea Narciso Pasalodos ejemplares siempre únicos y muy
apreciados por los amantes de la alfarería.
La estrella del taller son
los Cántaros de novia, que los novios regalan a sus prometidas como
sello de su compromiso.